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La aromaterapia es una técnica curativa aplicable en cualquier terapia, bien sola, o en unión de otras técnicas, ya que se puede utilizar para reforzar cualquier tratamiento alopático u homeopático hasta alcanzar la sanación por una vía más integral, rápida y limpia. Es una herramienta medicinal completa que trabaja en los cuatro cuerpos del ser humano: físico, emocional, mental y espiritual. Desde el Centro de Estética Algazul podemos afirmar que una vez que la esencia llega a nuestro interior es capaz de armonizar, sanar y corregir cualquier anomalía.

 

 

Para utilizar de manera correcta la aromaterapia, en primer lugar debemos identificar la causa de la patología que sufre el paciente, que puede derivarse de las circunstancias de vida actual (mala alimentación, falta de higiene, estrés, etc.), deficiencias en el sistema inmunológico, o predisposición genética (herencia).

 

La aromaterapia nos ayuda a mantener el equilibrio físico, emocional, mental y espiritual, de manera que si conectamos con nuestra fuerza y armonía interior mantendremos un organismo mucho más sano y fuerte ante cualquier agente agresor y la enfermedad no podrá manifestarse en nosotros.

 

Así, los patrones que encontraremos ante cualquier tipo de patología no son otra cosa que desequilibrios o bloqueos en los diferentes sistemas que gobiernan nuestro cuerpo.  Por tanto, tendremos que devolver la unidad y salud al sistema y disolver los bloqueos energéticos.

 

El  Centro de Estética Algazul interpreta la aparición de una determinada patología en el organismo como un síntoma de desequilibrio, que tiene su manifestación en el cuerpo físico a través de un eczema, por ejemplo, pero está provocado por una situación de estrés o ansiedad en el cuerpo emocional, que se traduce en el mental como un aumento de nerviosismo, falta de sueño, incluso hasta un comienzo de depresión, para llegar al cuerpo espiritual totalmente faltos de motivación y de amor.  

 

La aromaterapia nos ayuda a equilibrar los sucesivos estados por los que vamos pasando en nuestra vida. Para una aplicación efectiva tendremos en cuenta estos cuatro puntos:

1º.- Identificar el origen de la patología para poder aplicar su correspondiente esencia equilibradora.

 

2º.- Identificar la fase emocional del problema, saber si es antiguo o reciente, y relacionarlo con el chacra correspondiente para aplicar la esencia adecuada.

 

3º.- Identificar la fase psíquica. Estar atentos y observar la trayectoria del paciente, informarle de la forma más clara y completa posible sobre la resolución de su problema, y animando a recuperar  su objetivo que será permanecer sano.

 

4º.- Valorar los daños causados por la patología en cada uno de los cuerpos, de manera que podamos actuar en consecuencia para buscar el equilibrio y borrar la llamada “memoria celular”, que puede llegar a convertir una patología simple en una enfermedad crónica.  

 

La aromaterapia también se puede aplicar en los espacios que frecuentamos habitualmente como nuestra casa, zonas de trabajo, coches, al ser una poderosa herramienta para limpiar, equilibrar y sostener la energía de los lugares.                                                                                      

 

Con información de: www.aromaterapiaegipcia.com/